sábado, 24 de febrero de 2018

Las horas diurnas / Por @CedhotArias

Imagen jplenio

Estar despierto
mientras todos duermen
hay dolor de madrugada
un incomodo ir y venir
como olas sobre 
las delgadas líneas
de las sábanas.

Percibir el trazo
murmullos en las sombras
de la casa
el alboroto silencioso
de un millón de insectos
en los pliegues del insomnio.

Tantos ruidos sin voz
rumores
de la cama.
Quedarse quieto
escuchar el suspiro
de sigilosos pensamientos
que escapan exaltados.

Ser sombra en las sombras
mientras viene el día 
a callarlo todo.
Volver a despertar
sin abrir los ojos
fingir que todo estaba quieto.

Cedhot Arias
Sábado, 24 de febrero de 2018.

lunes, 19 de febrero de 2018

Lagrimas en la piedra / Por @CedhotArias

Imagen: Joseph Berardi


Vengo de regreso amor
aún siento en mis parpados
el frío canto del rocío nocturno
Vengo llegando amor
con las costillas adoloridas
con los pies cansados
y un aguacero de llanto contenido
¿Ves amor mis uñas sucias?
¿mis rodillas hinchadas?
puedo colocar mis delgados dedos
uno a uno sobre los delgados
huesos de mi pecho.

Cuando partí estabas en la puerta
hoy te consigo en la cocina
colando el día en el primer café
lo veo subir por las paredes
regarse en el patio
como un canto de gallo
vengo amor desde la noche
de la vereda oscura en la que
habité por años.
El día es tan claro hoy
el día es tan potente
el sol es como un millón 
de cuchillos en mis pestañas.
Pero estoy contento.

Nunca antes me hizo tan feliz
esta tristeza. Que estas lágrimas
sirvan para limpiar las retinas
que corran un rato por el borde
de mi nariz y goteen 
limpiamente hasta el piso.
Que estas lagrimas sean como
un cincel sobre la piedra dura
que abran surcos infinitos
en la piel nueva.
Vengo dispuesto a la vida amor.

Vengo desde una tristeza que dolía.
Vengo amor a tu regazo
me arropo en el aroma limpio
de tu vientre. 
Estoy naciendo amor para ti
y duele. 

Lunes 19 de febrero de 2018

jueves, 7 de diciembre de 2017

El clavo / Por Juan Carlos Abril



Todo lo revivido se estremece.

Repites las historias muy despacio
con los nombres del mundo de los muertos
pues lo bello, al final, resulta triste.

Las huidas sin carrera son la imagen
grotesca de los sueños, el agua que se escapa
entre las manos y, por eso, prefieres
cambiar aquellos nombres y lugares, dejar
sólo los hechos con los sentimientos
que arrastran.
                              Puede ser una señal
y casi te deslumbra.

En el dolor, no obstante,
el abrazo es más rápido que un cepo.

Ser uno mismo, sí, pero antes ser de otros.

De "Un intruso nos somete", 1997

sábado, 20 de mayo de 2017

EL TIZNE DE MI SOMBRA / Por María Cristina Solaeche Galera


Asalta la muerte
emboscada intrusa
quedan resbalando
deshaciéndose
gesticulando las esquinas
reclaman en sus heridas
esquirlas de canciones escondidas
la boca besada sin sosiego
se asfixia
con el ensordecedor ovillo del silencio
el vientre hueco
es guarida
de entumecidas incertezas
los párpados
son alocadas mariposas nocturnas
esconden zozobras de lo efímero
las caricias contenidas
rebotan
en el tacto de hueso y cobre
al mirar hacia atrás
fisuras de sal crispan el rostro
¿acaso tropezó un quejido con el tizne de mi sombra?
mis ojos terrosos
lloran arenisca
el mundo
sepia.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Poema: LA RALLANZA / Por Carlos SanDiego

Joven Yekuana foto de Manuel Carreño.jpg
Las yucas están listas para rallar. 
Las muchachas se bañaron temprano.
Las manos veloces de los ancianos en los manaarekon 
cirnen la paz del pan y adornan la bendición para la abundancia.

Ya sabes:
nosotros nos casaremos al terminar la rallanza.
En estos días yo estaré de tendedor.
Desde el pie del budare te veré bellísima 
cuando salgas a asolear el olor de la felicidad en mi torta de cazabe.
Seremos hijos de nuestros dioses.
Dioses de nuestros hijos.
Cumpliremos con las asignaciones para sobrevivir del origen.
Harina.
Harina fresca de muchacha.
Candela.
Candela de cayena.
Candela crepitante de mujer.
Yare
fermento de hombre que deja huella de sus testículos 
en la arena que danza y danza hasta convertirse 
en el saltamontes que tiembla en la ramita de una mujer.

Trabajando improvisaré cantos a Mavaare. 
Después te invitaré a ser tucusito en el picacho de mi centella. 
Tucusita alrededor de la gota que amanece en la flor de yuca.
Desde el pie de mi budare te veré.
Imagino que desnuda proteges la ecología de los cielos
con ese orgullo de agua limpia 
siempre lista para lavar las semillas.

Nos casaremos al terminar la rallanza.
En lo más puro que ha dejado el tiempo en tus ojos
con todo lo que he aprendido a prepararme de lo que dicen los viejos
haremos una ceremonia como artesanía que teje la casa de la luna.
Somos templo para el archivo posterior.
Cazabe a cazabe.
Naiboa a naiboa.
Pi`miepooko
tü’namoora.
Cazabe a cazabe
naiboa a naiboa.

.............................................................................................................
Manaarekon: cedazos, cernidores hechos con fibra vegetal (albarico).
Maavare: espíritu guardián de los cerros
Naiboa: pan hecho de almidón y harina de yuca amarga, queso y papelón.
Pi`miepooko: lentamente, despacio.
Tü`namoora: alegre, feliz, orgulloso.

domingo, 31 de julio de 2016

Poema: "Tengamos hijos" / Por @CedhotArias


Ven, tengamos hijos originarios
como la volcánica lava del principio.
Nativos como la tierra
con la fuerza de los soles.
Tengamos hijos tempestades,
de piel Armenia y corazón Mesopotamia,
con la piel azul Orinóco,
hechos del barro virgen
de las altas mesetas del sur.
Hijos con la nariz como el
canto de los pájaros,
con los ojos mundo, 
con orejas venado y leopardo.

Ven, hagamos la raza nueva,
la que borrará todo origen.
Ya no habrá comienzo
porque no habrá fin, caminaremos
en círculos sobre un planeta
nuevo que gire
gracias a nuestros pasos silenciosos.
Y el tiempo
pasará ante sus ojos como 
la sombra iluminada que se 
refleja en el hilo de las pequeñas
arañas brujería.

Ven, deja que el llanto y la risa
hagan nuevos hombres y mujeres
para la tierra que estamos por crear.
Que se pinten los cielos
con la sangre
vida que no se cansa.

Ven, hagamos hijos
con la lava originaria
de todos los planetas.
Que la tierra
germine en sus cejas,
que la tierra
descanse sobre ellos,
y los mares y los ríos
se deslicen por su espalda
portentosa.

Ven, hagamos los hijos
que el mundo espera desde siempre,
y que nadie
se queje por ello.

Cedhot Arias
31-07-2016

sábado, 13 de febrero de 2016

Entre el mundo y yo / Por Richard Nathaniel Wright


Y una mañana cuando estaba en el bosque me encontré de pronto ante la cosa, me la encontré en un claro verde guardado por álamos y robles escamosos.

Y los mugrientos detalles de la escena se elevaron, colocándose entre el mundo y yo.

Había un diseño de huesos blancos durmiendo olvidados sobre una almohada de cenizas.

Y el muñón carbonizado de un árbol apuntando en forma acusadora su lento dedo franco al cielo.

Había rotas extremidades de árboles, pequeñas venas de hojas quemadas y un rollo chamuscado de cáñamos grasientos:

Un zapato vacante, una corbata vacía, una camisa rasgada, un solitario sombrero y un par de pantalones llenos de sangre negra y sobre el pasto pisoteado había botones, fósforos muertos, puchos de cigarros y cugarrillos, cáscaras de maní, un seco frasco de gin y el lápiz labial de una prostituta; trazos diseminados de alquitrán, un incansable adorno de plumas y el prolongado aroma de la gasolina.

Y a través del aire de la mañana el sol vertía una sorpresa amarilla en las cuencas de los ojos de un cráneo de piedra…

Y mientras yo estaba allí, una fría piedad congeló mi mente por la vida que había terminado.

El suelo agarró mis pies y mi corazón fue rodeado por heladas paredes de miedo.

El sol murió en el cielo; un viento de noche murmuró en el pasto y manoseó a las hojas en los árboles; el bosque se vació en gruñidos de jauría; la oscuridad gritó con voces sedientas y los testigos se levantaron y vivieron.

Los secos huesos se agitaron, sonaron, se elevaron fundiéndose con mis huesos.

Las grises cenizas formaron carne firme y negra, penetrando en mi carne.

El frasco de gin pasó de boca en boca; los cigarros y los cigarrillos se encendieron, la prostituta manchó de rojo sus labios, y mil rostros se arremolinaron a mi alrededor, clamando por el incendio de mi vida…

Y entonces me tuvieron, me desnudaron, batiendo mis dientes en la garganta hasta que tragué mi propia sangre.

Ahogaron mi voz en el tumulto de sus voces y mi cuerpo mojado y negro resbalaba y rodaba en sus manos mientras me ataban a un tronco.

Y mi piel se adhería al caliente alquitrán burbujeante, cayendo de mí sobre los blandos terrenos.

Y los plumones y las púas de las blancas plumas penetraron en mi carne cruda y yo gemí en mi agonía.

Entonces enfriaron piadosamente mi sangre, enfriada con un bautismo de gasolina y en una llamarada de rojo me elevé al cielo como el dolor se levanta como agua, mis extremidades hirviendo.

Jadeando, implorando, me agarré como un niño a los calientes costados de la muerte.

Ahora yo soy huesos secos y mi rostro un cráneo de piedra mirando al sol en sorpresa amarilla.


Richard Nathaniel Wright nació el 4 de septiembre de 1908 en Plantation, Roxie, Mississippi, EEUU y falleció el 28 de noviembre de 1960 en Paris, Francia.

martes, 19 de enero de 2016

Poema: Currículum / Por Mario Benedetti

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.


Mario Benedetti

viernes, 15 de enero de 2016

¿Así que quieres ser escritor?/ Por Charles Bukowski


Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

lunes, 28 de diciembre de 2015

El Movimiento Poético de Maracaibo (MPM) presentó el #SAB19DIC en la Librería Lugar Común últimos 4 títulos 2015


El Movimiento Poético de Maracaibo (MPM) presentó el sábado 19 de diciembre de 2015, en la Librería Lugar Común de Caracas los últimos cuatro de los 20 títulos que publicaron este año, entre los que se cuentan Vociferación de los adentros, de Carlos Ildemar Pérez; Piélago de Víctor Vielma; Contrastes de Luis Perozo Cervantes y Mujer acostada se despide de Cedhot Arias.
En conversación con el Correo del Orinoco, el presidente de la Asociación Civil Movimiento Poético de Maracaibo (MPM), Luis Perozo Cervantes, reveló que estas novedades editoriales se bautizaron en la cuarta entrega del festival de poesía de la capital zuliana realizado en octubre pasado. “Ahora quisimos presentarlos acá en Caracas, donde tenemos muchos afectos, muchos poetas amigos y donde hay un público lector muy importante”, indicó.
LO MEJOR DE CARLOS ILDEMAR PÉREZ
Vociferación de los adentros, describió Perozo Cervantes, recoge una selección de los 15 títulos publicados a lo largo de la trayectoria de Carlos Ildemar Pérez, escritor, docente y actual director de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia (LUZ), además de ganador de la Bienal Nacional de Literatura Udón Pérez (1992), la Bienal Nacional de Literatura Ramón Utrera (2011) y reconocido en la Bienal Nacional de Literatura Ramón Palomares (2011), entre otros premios. El texto contiene algunas piezas inéditas y otras incluidas solamente en algunas publicaciones periódicas.
Además del prólogo en el que se ofrece una panorámica resumida de la historia de Pérez, el libro se completa con algunos estudios críticos sobre su trabajo. En opinión del presidente del MPM, en Vociferación de los adentros se puede reconocer la unidad y solidez de un discurso que poco a poco “va levantando” para formar un corpus sólido sobre el terruño, la identidad que nos aporta la tierra donde nacemos, en combinación con los afectos familiares, “así como la importancia de todos estos elementos en la construcción del individuo”.
CUESTIONES FILOSÓFICAS
En el caso de Piélago, Perozo lo definió como “un libro hermoso que se mueve entre cuestiones filosóficas y las contradicciones de la humanidad vinculadas con lo urbano y el abandono de ciertas costumbres que son fundamentales para el autor.
Piélago es el segundo libro de Víctor Vielma luego de que el año pasado el novel sello Ediciones del Movimiento publicara por primera vez la obra del escritor desarrollada a lo largo de 40 años, bajo el título No hay necesidad de mi en los infiernos.
Mujer acostada se despide, primera publicación del joven comunicador social de 35 años de edad, natural de Cantaura (Anzoátegui), “es un libro de corte amoroso, con resoluciones muy interesantes en los poemas que le dan una característica muy particular a una voz que seguramente será muy importante en la nueva poesía venezolana”, vaticinó el presidente del MPM.
El cuarto poemario, titulado Contrastes, es una antología personal con piezas escogidas de los ocho libros publicados anteriormente por Perozo Cervantes. En este se pueden reconocer dos líneas temáticas: Por una parte, el desamor, el despecho y el abandono; y por la otra, la posición política del autor desde una perspectiva de izquierda que cuestiona, entre otras cosas, el “orden mundial”.
Con este tipo de publicaciones impulsadas por el sello Ediciones del Movimiento, el MPM pretende abrir un espacio a escala nacional a poetas consagrados y en crecimiento cuyas obras en el mejor de los casos han salido de manera muy tímida de sus respectivas localidades, tanto en Maracibo como en otras ciudades del interior del país.
BAJO DEMANDA
La editora opera desde hace dos años con un proceso parcialmente artesanal. De ahí que sus tirajes sean numerados. Sin embargo, ofrecen la posibilidad de imprimir por demanda. En Caracas las obras de este sello se consiguen en las librerías Lugar Común, Kalathos y El Buscón; en Barquisimeto, en la tienda especializada El Clip.
Para mayor información se recomienda establecer contacto con las cuentas en redes sociales @festival_poesia en Twitter; @extremadamentep en Twitter e Istagram y @maracaiboPoética solo en Instagram. En Facebook está la cuenta MovimientoPoetico.
T/ Luis Jesús González Cova
Fotografías de Diego Cortez

lunes, 2 de noviembre de 2015

Poema: Mientras escribo / Por @CedhotArias


No soy Newton recostado bajo el árbol de la ciencia
tengo por sombra un techo de madera
esa infiel que me sigue a todas partes
recostada aquí y allá en las paredes y las aceras
la que me abandonará cuando ya no la necesite.

No soy Einstein postulando una teoría entre una y otra estación
soy un aguacero pospuesto como un tren que se dibuja en el horizonte
tengo por parada un sombrero lejano, colorido,
tengo por destino el borde de la tierra en esta vida.

Mientras escribo todo sigue pasando
todos los ruidos, todos los ideales, las angustias,
todos los solitarios siguen horadando las aceras,
todos los acompañados huyen juntos y de frente,
siempre de frente. ¡Si señor!¡No señor!
¡Luchamos por la libertad señor!

Mientras escribo nada cambia todo se mueve
todo me llama, todo me aniquila
tengo que parecerme, para ser distinto.
Mientras escribo me voy hilando y recreando.
Mientras escribo alguien borra una línea o dos,
una frase o dos, un par de oraciones se ausentan.

No soy Chejov, ni Lenin viendo desplomarse al mundo,
ni Marx enterrando al futuro, ni Whitman cantando al leñador.
Mientras escribo alguien llega, el avispón verde renace
devorado por Polifemo, que aprovecha y devora todo lo demás.
No soy Neruda volviendo a parir el mundo desnudo.

Mientras escribo nace un poema entre dientes
uno cantado en silencio. Uno como mi rumor.
Y ya no escucho a nadie, y ya no veo nada,
no importa que mientras escribo todos me rodeen.
Mientras escribo soy una vez y siempre,
una vez y muchas, una vez en todo momento.

Entonces abro los ojos abiertos pienso:
es increíble ver nacer un poema.

Cedhot Arias
11/2015

lunes, 3 de agosto de 2015

Los jardines secretos de Mogador (Fragmento) / Por Alberto Ruy Sánchez - Alfaguara Mexico

Hola Alberto, quiero compartir contigo la foto de mi tatuaje, sacado por supuesto de tu libro Los Jardines secretos de Mogador. Me tomó algo de tiempo decidirme a compartirlo contigo, pero ¡ea! aquí va. Sólo puedo decirte que tu libro, y el correspondiente tatuaje llegaron a mi vida en un momento de catársis muy grande. Me habían dicho que no podía tener familia y mi pareja acababa de dejarme. Estaba como una loca tratando de encontrarle sentido a mi existencia y entonces llegaron tus palabras y las imágenes inolvidables de la caligrafía de Hassan Massoudy. El día que me hice el tatuaje me acompañó una querida amiga -eso tenemos en común tú y yo, a la señora Alicia Ahumada- y ella me dijo: "Ya solo te falta el jardinero"... Un par de meses después de ponerme el tatuaje supe que estaba embarazada y con mi pequeña bebé también llegó mi jardinero. Ahora estamos juntos, tengo una familia hermosa, soy feliz y cargo conmigo, muy cerca del ombligo y del centro de mis deseos, el secreto de tus jardines secretos de Mogador. ¡Muchas gracias!
Cecilia G. Juárez
Imagen tomada del BLOG de Alberto Ruy Sánchez

1. Amanece, lentamente... y era como si la luz cantara

Era en Mogador la hora en que los amantes despiertan. Todavía traen los sueños enredados en las piernas, tras los ojos, en la boca, sobre las manos vacías.
***
De un beso a otro ellos duermen. El mar ruge hacia el sol y los despierta. Pero ellos abren los ojos muy adentro del sueño, donde se aman y se gozan y también a veces padecen.
***
Era en Mogador la hora en que todas las voces del mar, del puerto, de las calles, de las plazas, de los baños públicos, de los lechos, de los cementerios y del viento se anudan, y cuentan historias.
***
En la Plaza Mayor de Mogador, un hombre traza un círculo imaginario con la mano extendida y se coloca en el centro. Más que un círculo es una espiral que arranca en sus pies. Levanta los brazos al cielo y convoca a los vientos. Lanza al aire una mascada púrpura. La comprimió con las manos como una piedra antes de aventarla. Se abrió arriba de golpe y fue descendiendo lentamente hasta su puño inmóvil, como un halcón que regresa: señal favorable. Lo invisible está de su parte.

Es el contador ritual de historias, el halaiquí. Su voz se desteje esta mañana como una serpiente cauta saliendo de su cesta. Y se convierte en un llamado hipnótico en el aire. Un ave de presa que atrapa la atención de los que pasan.

Muy pronto lo rodean viejos y jóvenes, mujeres y hombres. En cada uno despierta curiosidades inmediatas y antiguas. Y el contador se presenta ante todos. Viene de muy lejos:

Vengo movido por mi sangre.
 Por su música.
Vengo orientado por mi lengua.
 Por su sed.
Todos los días me visto de vientos,
 de mareas, de lunas.
Y aquí, cuando me escuchan,
 de todo eso me desvisto.
Soy tan sólo el aire de lo que cuento.
 Una voz sonámbula.
Una voz que busca trastornada
 la intimidad de la tierra.

El halaiquí hace ademanes que la gente sigue tanto con la mirada como con la respiración. Mira a cada uno a los ojos. Cambia de tono y dice: Hoy vengo a contarles la historia de un hombre que se transformó en...

Y se detiene como si otra idea cruzara por sumente interrumpiéndolo. Se dirige a un anciano sentado al frente, que lo mira asombrado como un niño.
—¿Sabes en qué se convirtió ese hombre?

Luego a otro, más atrás, que baja los ojos; a una mujer que casi se le escapa; a un niño atemorizado.
—¿Alguien puede decírmelo? Haré algo especial para el que adivine.
Un premio, una sorpresa.

Un grupo de jóvenes decide probar suerte. Consultan entre ellos. Uno convence a los demás de que ya ha oído esta historia y con ademanes de seguridad se aventura al frente para decir:
—Se convirtió en un perro.

El halaiquí lo niega con la cabeza. Todos ríen y se animan de golpe a gritar lo que habían pensado. Cada quien tiene una idea y brotan cien al mismo tiempo:

"Se convirtió en pez. No, en pájaro. En viento. En mujer. En mar. En piedra. En río. En nada. En un mosquito. En dragón. En lluvia. En un sueño. En dátil. En granada. En gato..."

El halaiquí deja que casi todos digan algo. Finalmente hace con las manos un gesto brusco que exige silencio. Recorre con la mirada los ojos de todos en el círculo. Gira de prisa desde el centro y al detenerse dice lentamente:
—Se convirtió en una voz. 

Una voz que busca ser escuchada con especial atención por la persona que ama. Que desea ser recibida en esa intimidad como semilla en la tierra. Una voz que necesita ser fértil: sensible a la tierra que la recibe, si la recibe. Esta es la historia de un hombre que se convirtió en una voz para habitar el cuerpo de su amada. Para buscar en ella su paraíso, su jardín único y secreto. Ese hombre tuvo que enfrentar varios retos para transformarse en esa voz de tierra. Y ninguno de sus avances resultaba definitivo.



El Miedo / Por Carilda Oliver Labra



Entre los miedos que me ha dado tu muerte
hay uno.

No es el miedo a perder tus ojos de sálvame
ni a que de pronto,
al abrir un mueble,
la ropa se te parezca.

No es el miedo a que el óxido fatigue
tus cuchillos,
a que el tiempo apague tu último cigarro.
No es el miedo a que aparezca entre mis cosas
otra receta inútil
ni el miedo a sentirme desnuda sin tus manos.

No es el miedo a confundirte conmigo
sino a que caigas
de mi memoria
y yo no recuerde la forma donde estabas.

Carilda Oliver Labra- Cuba

domingo, 2 de agosto de 2015

Una mujer se encuentra con un viejo amante / Por Denise Levertov #DomingoLector #MujeryPoesía


'Aquél con quien corrí de la mano
por Oak Hill Path pateando las hojas ásperas
hace treinta años,

apareció ante mí con el rostro nervioso, pálido,
casi irreconocible, vacilante,
patético.

Aquél al que no puedo recordar riendo a carcajadas
pero en mi imaginación veo sonreír, autosuficiente,
lloró en mi hombro.

Aquél que siempre pareció
tomar sin ofrecer, al que me llevó
tanto tiempo olvidar,
recordaba todo lo que yo había olvidado hace tanto.'

Denise Levertov- Reino Unido

A WOMAN MEETS AN OLD LOVER

'He with whom I ran hand in hand
kicking the leathery leaves down Oak Hill Path
thirty years ago,

appeared before me with anxious face, pale,
almost unrecognized, hesitant,
lame.

He whom I cannot remember hearing laugh out loud
but see in mind's eye smiling, self-approving,
wept on my shoulder.

He who seemd always
to take and not give, who took me
so long to forget,

remembered everything I had so long forgotten.'


Denise Levertov- Reino Unido
De "Poems 1968-1972", New Directions Publishing Corporation, 1987

lunes, 29 de junio de 2015

Madre, cuando me crucifiquen / Por @CedhotArias #ElSeryLaPalabra


Madre, cuando me crucifiquen, 
no llores por mí como por el buen Jesús.
Me trajiste desde la desnudez de tu vientre
y así me entregarás.
Sin remordimientos, sin agonías ni tormentos. 
He sido fiel a la vida. Estamos en paz.

Madre, no fuiste tu quien se 
extravió en los caminos de la memoria
fuimos nosotros, los inconstantes. 
Y tu nos miras con la gratitud de las hormigas
mientras el mundo se nutre 
con nuestros excrementos y fluidos.

Madre, lo poco de bueno que hay en mi es tuyo
solo tuyo es mi brillo, mi irisdescencia aleatoria.
Solo tuya la promesa de vida, los múltiples colores
del día, todos los tonos de la nocturna luna.
Chamana mía, maga mía, bienhechora,
profeta. Te soñé bailar vegetalmente.
Trenzas blancas en tus cabellos negros,
toda la tierra imanada, magnética 
en la danza que nos creó.

Madre, eres mi Whitman la hembra, 
mi Neruda comunal, mi Andrés Eloy Giraluna.
Todos los cantos me enseñaste a cantar
y me diste voz que sonara solo mía,
para crear. He sido fiel a ti madre
siendo como yo.

Cuando me entregues a la tierra 
no habrá cadenas ni grillos que tengas
que quitarme, ni marcas del cepo que maquillar.
Ese es mi homenaje para ti madre.
Solo para ti.

Cedhot Arias

La ciudad llueve por dentro / Por @CedhotArias #ElSeryLaPalabra


Hay una ciudad pequeña
como un botón de sabana
que nace de las maderas austeras
de un pueblo puerta de la meseta.

Sombras y vetas de la viga
camino de hormigas y bachacos
en las venas de las casas.
Camino de arena blanca mujer
sendero de guantes amargos mi Don.

Llueve meseta y sol 
por dentro, los ojos se pierden
en las caras. Hay quien no conoce
las casas, quien ausente está
de estas calles.

Hay una ciudad metálica
que brota como una dura espiga
estéril del pueblo puerta de la meseta.
Estéril es la promesa de estos días
estéril el fruto, estéril la rama.
Tallo duro como la piedra
que no recuerda nada.

No es falta de lluvia
dice el fantasma de mi abuela.
No hay piel en la gente,
el tacto sin sangre
la casa sin pórtico
la sabana sin sed
solo el gas inerte
brotando como la respiración
de la muerte.

Cedhot Arias
29/06/2015


viernes, 8 de mayo de 2015

Prestado / Por Cedhot Arias



La poesía que habita todas las cosas, al amor no puede mas que evocarlo,
evocarlo siempre desde la memoria de todo, mirarlo de soslayo,
como quien mira a la hermosa mujer que se desviste en la casa contigua.
Como quien anhela el perfume que pasó atado a unas sólidas caderas.
Como quien se viste con unos ojos prestados, apresurados tarde arriba.
Como quien se enamora de la risa que trajo el viento extraviado en la vereda.
Así, poesía y poeta, van de la mano, desnudos, buscando abrigo.


Cedhot Arias
Mayo 2015

miércoles, 1 de abril de 2015

Oración / Por Cedhot Arias


 Del canto que naces día
de aquel canto 
viene tu húmeda lealtad
y al abrazo de los hijos
todos los cantos meces
día
como la voz de la piedad.

De donde nacen los primeros brillos
desde allá sin más
el llanto, tu llanto mujer de amor.
De donde el sol brilló
por vez última sobre la sudada
frente de Cristo
desde allá día, desde allá
mi enmudecida tristeza
mi enmudecida esperanza
mi clamor de siempre
mi Fe sin pan, sin Dios
sin ti.

Y me miras en otros
en su piel sin color
en el dorado tizne
en el amarillo firme
en el ocaso crisol
piel, tela, retazo del mundo.
Almohada esponja 
cálida pierna que con la noche
llegas
día
que te vas, sin mi.

Amen