Silencio / Por Cedhot Arias


Silencio

(25-05-2009)

Hay una lágrima tuya

en mis suspiros;

el vapor del día

enredado entre las piedras rotas

escapa como mil gotas

de agua que emergen de la tierra.

Al final,

cuando es solo la oscura

penitencia de la rosa,

estamos tú y yo

en los besos

esperanzados.

Es tierna la luz

de nuestros ojos

que se escapan,

que ya no vuelven,

que saben, como niños enamorados,

que después de aquella curva

nos separaremos.

Aprovecho hasta el lejano

sonido de tu voz,

hasta lo que no quieres decirme,

hasta la pulcritud

de la distancia.

Llegado el tiempo

de las angustias,

me aferro a tu mano

como a un puñal.

Cedhot Arias


La fotografía es de: Gonzalo (http://www.flickr.com/photos/zalo_astur/) Natural de Oviedo, España, con un excelente trabajo gráfico. Por eso hoy acompaña este poema.

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