viernes, 27 de marzo de 2009

Pintar un cuadro / Por Cedhot Arias



A mi amiga Yulimar Caraballo

en cada cuadro que crea.

Absorta.
Un pincel late en el corazón,
por eso en aquel rostro hay sobresaltos

Huele a pan, cálida lumbre.
Huele a leche dulce y casabe,
a café caliente el trayecto.

Hoy es acuarela - mañana óleo-
pedazos de tela, materia vegetal,
todo el calor del mundo
es un horno en su taller.

De los cuadros, las flores
brotan una tras otra,
hacen lecho en los poros
es ese el barro creador
el insumo: la piedra originaria y gris.

Hay en aquellos ojos suaves y tristes hilos de colores,
en aquellas manos distantes encajes y escarcha,
en su piel el sudor intenso, un disolvente universal.

Mágica, aquella mañana hiciste de la vida un lienzo,
de esa otra mirada un bosquejo,
de ese marco una cruz de obtusa madera.
Olía a pintura, y a sangre mineral en tus cabellos
Era la luz... en ella.


Cedhot Arias

1 comentario:

Jairo Rojas dijo...

si aquella mañana ella hizo de la vida un lienzo, usted, sin duda, aprendió a dibujar más que un bosquejo un colorido homenaje.