
"Contra el silencio y el bullicio,
El show bussines, Internet, la telefonía multimedia, los mass media y la política internacional, han convertido al planeta en un sitio bullicioso y ensordecedor, en el cual, las mentiras son repetidas millones de veces en nombre de altos valores y absolutas verdades, hasta que, desgastadas, adquieren una tonalidad opaca y triste que somos obligados a rumiar como borregos anémicos.
Una pertinaz lluvia de imágenes, palabras y relámpagos visuales nos bombardea cada día a la velocidad del pensamiento, y ante la voraz comparsa, no queda tiempo para la sorpresa, solo para el desengaño, mientras dormimos, si acaso.
El ajetreo cotidiano, el corre corre globalizado y productivo, el cornetazo vial, smog, delincuencia y pobreza, configuran un caos diario que invita a los seres al escape, a la soledad tras las rejas de la cárcel personal en la que vivimos: multi lock, travegas, rejas, cerco eléctrico, alambre de púas, alarma, cristales peliagudos, puntiagudos, de pepsi o coca cola familiar... así pasa la vida. Un mundo físico que nos encierra, un mundo virtual que aparentemente nos "libera"
Tac tac tac tac tac tac tac, tecleas tecleo tecleamos, nuestros solitarios pareceres bucólicos. ¿Quién se muestra dispuesto a bordear la playa y escuchar las campanas? Pocos.
Sentados a la orilla de sus vidas, los seres se niegan al silencio que les permita escuchar la propia voz que nace de estar contento, tranquilo consigo mismo. ¿Quién está dispuesto a reconstruir el propio diálogo? Tal vez, en algún momento, entre tecleo y tecleo, algún susurro escapa, algún grito pugna.
Indudablemente, sin diálogo interior no habrá diálogo exterior. Sin la nitidez de la propia voz, no habrá otras voces. Hay que hacer pues de oídos, corazones. Escuchar el susurro que nace en la conciencia y abrigar el discurso interior para que no lo espante el viento frío y metálico de la vacía cotidianidad.
Hacer de oídos, corazones... abrigar al otro aunque su voz nos suene lejana, adversa, triste o violenta; empinarse sobre las "únicas" verdades y salvar la distancia hasta las "verdades" ajenas, así sean mentiras.





1 comentarios:
Con poca frecuencia nos detenemos a sentarnos un momento y escuchar atentos lo que nuestra voz interior nos habla.
Continuamente existe un diálogo interior en el que se nos dice todo lo que debemos construir a través del amor…que es la fuerza que nos impulsa a todo en nuestra vida.
Vivimos atemorizados de atinar con la decisión correcta, la respuesta acertada, la sensación plena; sin darnos cuenta que nuestra voz interior, nuestro corazón nos indica con sus señales que lo que estamos pensando, sintiendo, decidiendo y diciendo, tal vez no es lo mejor pero es la opción que nos dará la experiencia y aprendizaje que necesitamos en este momento de nuestras vidas.
No hemos comprendido que la conciencia nos susurra como un secreto al oído y entonces nos perdemos entre los problemas del mundo exterior que al final nos dejan distraídos, cansados y casi inertes, sin más resultado que ensordecernos y negarnos la plenitud que nos puede dar el silencio y un momento de soledad para encontrarnos con nosotros mismos.
Afortunadamente existen personas como tu que se dedican día a día a recordarnos que esa posibilidad existe y está en cada instante de nuestro maravilloso presente; sólo debemos recordarlo y ponerlo en práctica con más frecuencia.
Gracias por montarte en nuestro tren y permanecer en nuestras vidas construyendo sin cesar un capítulo más de esta hermosa historia.
Tu amiga del alma…
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